viernes, 24 de agosto de 2012

De inicios remotos


Muchos de nosotros, en algún momento de su vida, ha visto anime de niño y no sabía que se llamaba así. ¿Quién no ha visto a Gokú salvando el planeta varias veces? ¿O a un niño llamado Ash que captura pokemones? ¿O a super robots peleando en el espacio?. Yo sí. 

Yo no tenía idea de qué era el anime. No lo conocía con ese nombre. Pensé que era un dibujo animado más. Recuerdo que me pegué a Dragon Ball Z cuando lo pasaban en Cartoon Network, también a Pokemon, y Digimon en Fox Kids/Jetix. Todo eso mientras estaba en la secundaria, mas o menos en el 2004. Sí, aquicito nomás, hace 8 añitos. Luego aparecieron más animes que seguía día a día: Yu-Gi-Oh (ahora hay muchos), Inuyasha (uno de mis favoritos), Hamtaro (este lo veía en las mañanas mientras me alistaba para ir al colegio), Sakura Card Captors (este al regresar del cole), Medabots (lo volví a ver hace poco), y Corrector Yui (este no lo recordaba hasta que un amigo me hizo escuchar el opening y dije: ¨ah siii! eeese¨). Hubo otros, como Kaleido Star, que también veía, pero no tan seguido; Love Hina, el primer ecchi que vi; y uno llamado Bandidos del tiempo (Asobotto Senki Goku) que lo pasaban en Toonami por las noches.


Fue en julio del 2010 que empecé este gusto por el anime y ahora llevo más de 150 títulos vistos. Y realmente he aprendido mucho de ellos. Aparte de los mensajes de enseñanza o que tan ¨feeling¨ sea la historia, también se aprende sobre la cultura japonesa: los modales, la gastronomía, lugares. En fin, lo que tengo pensado hacer aquí es escribir sobre cada anime que he visto y compartir mis opiniones, algunas más intensas que otras. Adelaaaaaante!

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